Real Politi-K en la Legislatura Porteña

Los negocios políticos entre el Pro y los K, y la promiscua búsqueda de ocupar espacios de poder

(o la verdad de la milanesa en el Consejo de la Magistratura y la Auditoría)

Los negocios políticos entre el Pro y los K, y la promiscua búsqueda de ocupar espacios de poder que rindan recursos generosos usurpando lugares institucionales produjo un verdadero milagro jurídico: la aplicación de una ley que aún no existe (¿?) en busca de recursos que sí existen.

El procedimiento ha sido ingenioso e impúdico: en la ultima sesión, que comenzó el jueves 1º de diciembre, se aprobó la Ley Nº 4100 mediante la cual se crearon cargos en el Consejo Académico del Consejo de la Magistratura correspondiéndole uno de los cargos remunerados a un (o una) representante de la Legislatura. Pero resulta que esa norma no podía considerarse “sancionada” hasta que la sesión no terminara (ya que pasó a cuarto intermedio hasta el miércoles 7), porque hasta que la sesión no termina los legisladores tienen derecho a rever esa aprobación. Por otra parte, una norma sancionada no es “ley” hasta que no se integra con la voluntad co-legislativa del Jefe de Gobierno, quien debe promulgarla en forma expresa o tácita.

Como los “buenos muchachos” no se detienen ante esas “niñerías jurídicas” (cuando de negocios se trata), al reanudarse la sesión que había comenzado el 1ro los legisladores del Pro y los “K”, junto con los interesados aliados oportunos del caso, repitiendo lo que habían hecho cuando se votaron los integrantes del Consejo de la Magistratura se repartieron los cargos de la Auditoría usurpando los derechos de Proyecto Sur, que sigue siendo el segundo bloque en la Legislatura y “en cumplimiento de pactos preexistentes” llenaron el cargo que aún no existe (¡!) y designaron en él a la todavía Diputada Diana Maffìa.

Hace algunos días nos había sorprendido el voto de Diana en favor del presidente del PJ porteño (Juan Olmos) y en contra de Beinusz Smukler, un Profesor de Derecho Constitucional y jurista de gran prestigio.

Lo que evidencia y corona la naturaleza del acuerdo se hace evidente al leer en la ley 4100 que la retribución que ha de recibir el o la designado/a puede ser acumulada con la retribución proveniente del ejercicio de la docencia con dedicación exclusiva. (¡con la guita no se jode!).

Como en casa tengo una bola de cristal que a veces puedo predecir el futuro y, por ello pude alertar sobre lo que se venía en el artículo que publiqué en el último número de Argentina Latente en cual comenté el despojo sufrido por Proyecto Sur en el Consejo de la Magistratura, en ese texto dije “…ya se empezó a pagar alguna de las cuotas de los votos con la designación de Rabinovich como administrador del Consejo y debemos estar atentos a otras designaciones de contenido académico y suculenta remuneración para terminar se saber el valor de la cotización de algunos votos “opositores”. Continuará…

JoomShaper